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De una reunión de Bergman en el CCK

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http://www.lanacion.com.ar/2014342-los-humedales-barreras-contra-las-inundaciones-estan-amenazados

Desarrollar definición de las formas particulares que van a morir englobadas en la voz “humedal”, implica advertir los compromisos ecológicos vitales e irremplazables entre ecosistemas hídricos en planicies, para acercar ese “algo más preciso” que alcance a superar la generalidad de lo ya expresado en la ley 25688 y lo difuminado en la voz “humedal”.

En los proyectos debatidos en estos 4 años, la única constante en las dos vertientes del art 2º fue el uso de la englobadora voz “humedal”. La más joven voz en nuestras lexicografías. La que jamás acercó la emparentada carga semántica y primogenituras etimológicas que nos regalan voces como estuario, estero, estío, estuante, estiaje, mucho más atinentes al ojo termodinámico, que al mecánico que hasta el presente caracterizó a estas miradas a los “humedales”.

La voz “estuario” apunta a lo que se quema, a lo que se calienta, a lo que se prende fuego. Así lo señala la raíz indoeuropea: *aidh, quemar. Voces emparentadas a "estuario": estiaje: caudal mínimo de un río, estero o laguna; estuante: encendido, excesivamente caliente. De aquí también: estío y estero.

En todas ellas, presente vemos al agua y al fuego; ejes conductores de cualquier mirada a ecología de ecosistemas hídricos en planicies extremas y por ende, a termodinámica de sistemas naturales abiertos y enlazados.

¿Quieren hacer un inventario de humedales? La caridad empiece por casa; aquí mismo donde se amontonan y lamentan millones de personas, y no de aves.

Los 100 Km2 que median entre el frente deltario y el Dock Sud, el canal Emilio Mitre y las riberas urbanas hoy reconocen una profundidad promedio de tan solo 80 cm. Desde la Barra del Indio aguas arriba, ésto también es un formidable humedal; en estado muchísimo más crítico que un humedal como los esteros del Iberá. Sus flujos hace ya 50 años lucían en el informe de Halcrow en estado catatónico.

En los próximos 40 años no habrá forma de evitar caer en la cuenta de que estaremos velando el cadáver nauseabundo de un lodazal durante no menos de 200 años.

Sin embargo, el costo de tener a la ciudad de Buenos Aires estacionada frente al desconocimiento olímpico del crítico estado de las energías de estas márgenes del estuario, no parece haber alcanzado la conciencia, ni de la ciencia, ni de los grandes empresarios inmobiliarios, ni del gobierno de HRL que promete llevar la población de la Reina del Plata de 3 a 5 millones de habitantes.

El problema no serán los crónicos déficits en servicios, sino este humedal enfrente mismo de una Reina del Plata cuyo devenir mediterráneo nadie aprecia prospectivar. ¿Por qué será que apreciamos hablar de humedales en la luna?

Sugiero seguir leyendo por este vínculo el texto completo del trabajo presentado al Presidente de la Cámara de Diputados Emilio Monzó que tratará esta cuestión en los meses venideros.

Pero vuelvo a repetir lo cientos de veces señalado en estos 4 años de traspasos legislativos. De nada sirve hacer un inventario interminable de “humedales” si antes no definen con mayor claridad cómo se identifican los humedales y cuáles sus funciones irremplazables en la asistencia a las dinámicas horizontales de los ríos y los estuarios en función de sus enlaces.

http://www.humedal.com.ar/humedal31.html

Atte, Francisco Javier de Amorrortu

 

Ver estos oficios concretos sobre humedales en estado catatónico

Denuncia a AySA y al Banco Mundial por causa caf 21455 en el JCAF Nº12 por la salida de difusores del emisario de Berazategui en la zona más crítica de este “humedal” al que llamamos “estuario del plata”, el 2º en tamaño en toda la Argentina, pero por lejos, el que se descubre en el estado más alarmante:

http://www.hidroensc.com.ar/incorte221.html

http://www.hidroensc.com.ar/incorte222.html

 

Carta documento al Presidente Macri sobre estos temas

http://www.hidroensc.com.ar/cartadocmacri.html

 

Denuncia al Comité de Ética del CAF, Banco de Desarrrollo de América Latina

sobre los aberrantes manejos públicos y privados en los humedales del Luján.

http://www.hidroensc.com.ar/incorte198.html

 

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http://www.lanacion.com.ar/2013859-un-informe-alerta-que-los-humedales-estan-en-peligro

 Hoy, el “equilibrio de las dinámicas de los sistemas ecológicos” de ecosistemas de humedales depende en forma irremplazable de la energía “convectiva”.

Clave de su identificación

Ella es la única cosa común a todos los ecosistemas de humedales. Ella es la clave de su identificación; la única que los define con rigor, brevedad y precisión y al mismo tiempo, la única que no se menciona en ningún lado.

¡Váya paradoja la de este bien difuso! Tan difuso que desde Newton a la fecha nadie la menciona, a pesar de haber sido identificada por Henri Bénard en Paris, ya en el año 1900.

Reiteramos y a no olvidar: estamos hablando de energías que caracterizan y son comunes a todo tipo de humedales y por ello las apuntamos como fuente de identificación; mucho más precisa que mentar simplemente agua o hacer inventario de sus localizaciones.

Mentar agua sin energía específica es lo que ha hecho la ciencia hidráulica toda la vida, por inferir que no hay otra que interese a sus manejos, que la “gravitacional”.

Por ello es tan importante aprovechar esta particular circunstancia, de que por primera vez se le acredita por presupuesto mínimo al buey (primer enunciado en el par 2º del art 6º, ley 25675), el derecho de estar delante de la carreta; ésto es: de considerar primordiales los equilibrios de las dinámicas de los sistemas ecológicos, dejando en segundo lugar a sus capacidades de carga y recién en tercer lugar a los temas generales del ambiente y por fin en 4º lugar a sus declamadas sustentabilidades.

Cabe entonces la necesidad de machacar en este orden, pues es la primera vez que en legislación algo luce por delante de cosmovisión antropocéntrica.

Y para no olvidar de qué estamos hablando de un buey que vive del sol, le alcanzamos nombre: Heliodoro.

Para que no parezca esta mención y adjudicación solar como abuso interpretativo, del glosario de la ley provincial 11723 recibimos esta advertencia crucial y paradigmática que ya nunca más ignoraremos, aunque a los discípulos de Newton se les abran las puertas cognitivas del infierno:

“Ecosistema”: Sistema relativamente estable en el tiempo y termodinámicamente abierto en cuanto a la entrada y salida de sustancias y energía. Este sistema tiene una entrada (energía solar, elementos minerales de las rocas, atmósfera y aguas subterráneas) y una salida de energía y sustancias biogénicas hacia la atmósfera (calor, oxígeno, ácido carbónico y otros gases), la litósfera (compuesta por humos, minerales, rocas sedimentarias) y la hidrósfera (sustancias disueltas en las aguas superficiales, ríos y otros cuerpos de aguas).

Advirtamos que esta definición hace incapié en las entradas y salidas de energías y no en las entradas y salidas de aguas. Esto es: mira cómo esa materia conocida como agua, aprecia en planicies extremas recibir la caricia de la energía solar, para traducir en memoriosa y larga escala de movimiento sus intimísimas respuestas moleculares. De no recibir esas energías y verlas ingresar con gradientes térmicos apropiados para determinar sus advecciones (desplazamientos horizontales), quedan esas aguas inmóviles y en adición, disociadas.

Definir con precisión lo que los identifica

Por motivos obvios la ciencia no ha hecho aporte alguno, ni aquí, ni en Ramsar, para identificar los ecosistemas que comparten energías irremplazables y comunes a todos los ecosistemas que caen bajo la voz genérica de “humedales”.

Si tenemos que definir eso que los identifica, lo será en la forma más breve de enunciar: aquella energía -en este caso: solar-, que se atesora en suelos húmedos (que ni siquiera necesitan estar cubiertos por una película de agua) y por costas blandas y bordes lábiles va de continuo transferida en la forma de energías convectivas a aguas y sedimentos en todo tipo de sangrías -pequeñas, medianas y grandes-, merced a un gradiente de ligera menor temperatura determinante de sus advecciones.

Esto es lo que identifica y define lo que es un “humedal” desde soporte de criterio en ecología de ecosistemas; no en ciencia, su hermana opuesta.

Desde soporte en ciencia biológica, mecánica de fluidos, economía, etc, será flora, aves y fauna, flujos laminares modelados en caja negra y recursos naturales para múltiples aplicaciones.

Por ello, si queremos definir lo que es un humedal, tenemos antes que identificar la mirada con que nos aplicamos: si la científica que creció en base a particiones, determinismos y abstracciones, o la de ecología de ecosistemas hídricos en planicies extremas que asigna el mayor valor a mirar por las uniones.

Para ello cabe mirar por el orden de los enunciados en el par 2º del art 6º de la ley 25675, que nos asigna derecho a un orden y a transitar por una vereda que nos parece bien más actualizada, certera y sincera.

http://www.humedal.com.ar/humedal31.html

Atte, Francisco Javier de Amorrortu

 

Ver este video:

“Bergman sabe de humedales” para proyectar en el CCK frente al ministro

https://www.youtube.com/watch?v=kAoWlZW3L1U