Wetlands = humedales
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De nuevo cuño, la voz humedales traduce la inglesa wetland, la expresión francesa zone humide, la alemana Feuchtgebiet o el vocablo neogriego ügrotopos, hygrotopos. Según Juan José Sanz Donaire, la casi totalidad de los valores mediante los cuales hoy se pretende encumbrar a los humedales ya están presentes y explícitamente citados en la Ilíada, resultando el valor añadido actual poco menos que nulo.

A la memoria de Pablo Canevari

Antes de entrar a tallar, repito, en la caracterización y valoración de humedales en general, necesitaba recalcar la vulnerabilidad descomunal de todo tipo de anegamientos que pesan sobre estas áreas, tanto de las aguas que bajan, como de las aguas que suben.

Por ello, más allá de la inserción de la imagen de la cuenca del Paraná que aquí publicamos con un peso de 600KB, sugerimos bajar de nuestros archivos la misma imagen, pero en 1,9 MB comprimida (11 MB abierta).

Esto permitirá comprobar hasta qué punto esa planicie de 25.000 Has. es sólo un mosquito pretendiendo tapar con alas de locos sueños, la más incomparable vulnerabilidad que es imposible dejar de soslayar.

Vulnerabilidad, que sin embargo, la más alta no viene de esta cuenca, sino de las crecidas mareas del Sudeste. Esta imagen que sigue refiere de esas vulnerabilidades.

anegamientos urbanos y recurrencias correspondientes a criterios de hidrologia urbana

Con esto nos ahorramos de tener que seguir insistiendo en los criterios de primaria hidrología urbana que debiera tallar prevenciones elementales en estos entuertos antes de hacer anuncios marketineros, que no imagino cuenten ya con aprobación de Legislatura.

No olvidemos que la dimensión de estos proyectos excede más de 60 veces la superficie de parcela máxima autorizada por el decreto 27/98 de barrios cerrados que limita en 16 Has. estos emprendimientos, para evitar monumentales escisiones sociales y urbanísticas.

Refiriéndonos ahora sí, a tantos atributos que descubren los humedales, nos ilustramos de las expresiones de Ana Inés Malvárez y Roberto Bó, “uno podría señalar que los patrones y procesos son más variables en los humedales que en los ecosistemas terrestres".

Dicho de otra manera: "en una región climática relativamente homogénea, los humedales varían más que los ecosistemas terrestres. Por ello, el rango de variación de los hábitats de los humedales es mayor que el rango de variación en los hábitats terrestres, dentro de una misma región climático-geográfica.

La mayoría de las funciones de los humedales cae dentro de las siguientes categorías: hidrología, bioquímica y hábitat (animal y vegetal).

Hay varias maneras de considerar la hidrología; una es mediante las fuentes y los destinos del agua en el ecosistema de humedal y el grado en que estos destinos varían entre los distintos tipos de humedales.

Podemos considerar que los extremos en fuentes y destinos del agua descubren su función dentro de alguna de estas tres combinaciones posibles: dador, receptor y transportador.

El humedal dador “dona” río abajo o al agua subterránea, pero recibe agua sólo de las precipitaciones. Esto incluiría las planicies húmedas de los interfluvios y aquellos humedales depresionales que se encuentran a mayor altura en el paisaje y pierden agua por canales o flujos laterales hacia zonas más bajas. Las tuberas onbrotróficas estarían incluidas dentro de dicha categoría.

El humedal receptor “recibe” mayormente agua de descarga del subsuelo y pierde agua por flujo superficial. Muchos humedales de pendientes (vertientes y manantiales) y depresionales están estructurados de esta manera.

El humedal “transportador” está dominado por el flujo superficial y es frecuentemente capaz de mover sedimentos debido a la elevada energía cinética del agua. Los ríos y sus llanuras aluviales, así como los canales de marea, encajan en este patrón.

Dentro de los humedales fluviales dominan diferentes fuentes de agua dependiendo del orden del curso de agua. Los arroyos de cabecera y sus humedales asociados reciben la mayor parte del agua a través de una combinación del flujo superficial (overland flow) y la descarga subterránea.

Aunque las llanuras de inundación, de mayor orden, generalmente mantienen estas fuentes, además tienen una adicional: los desbordes laterales (overbank flow). Esta fuente es crítica al conectar el canal con la llanura aluvial y sirve para facilitar varias funciones, entre las que se incluyen el transporte y la retención de sedimentos, la expansión del hábitat para la alimentación y cría de peces y el almacenamiento de agua, tanto superficial como subsuperficial.

El hidroperíodo es frecuentemente citado como el control más importante sobre los procesos y la biota en los humedales.

Los extremos en el hidroperíodo, además pueden ser ilustrados comparando ecosistemas terrestres con humedales; y humedales “secos” con humedales más “húmedos”. En los ecosistemas terrestres, ni la capa de agua ni la saturación persistente están presentes en la rizósfera (usualmente los 30-50 cm superiores del suelo donde se encuentran la mayor parte de las raíces).

Los humedales secos rara vez se inundan profundamente y son humedales en virtud de la saturación que ocurre en la rizósfera".

Concluye este capítulo Ana Inés Malvárez señalando que "aun siendo una sola clase de ecosistema, los humedales poseen una gran variedad de procesos y hábitats.
La complejidad expresada por esta variedad de tipos necesita ser organizada, y la clasificación por función, hábitat, hidrología, biogeoquímica, entre otros, es un modo de comprender y proveer un orden a tal multiplicidad.

De esta manera los rangos de variación en los tipos de humedales se vuelven aparentes, a pesar del hecho de que un humedal dado puede expresar varios atributos extremos en el espacio o al mismo tiempo.

De hecho, la extrema proximidad y los bruscos gradientes encontrados en muchos sitios con humedales contribuyen aún más a su complejidad. Como la clasificación se torna más estimulante en estos casos, se hace aún más crítico que su enfoque deba ser conceptualmente robusto, y además, abierto al cambio para aceptar nueva información".

Los conceptos y desafíos para la clasificación de humedales están relacionados primariamente con el emplazamiento geomorfológico, las fuentes de agua y la hidrodinámica.

Las clasificaciones HGM (hidrogeomorfológicas), las de Ramsar y las del National Wetland Inventory son las más conocidas. Siguen los autores:

"Una pregunta pendiente es hasta dónde la transferencia de prácticas de manejo puede ser obstaculizada si los distintos países usan diferentes esquemas para identificar, inventariar y mapear subclases regionales. Sin embargo, las decisiones deben ser tomadas de acuerdo con los objetivos y con el nivel de clasificación apropiado.

El hecho que los humedales posean un gran número de funciones y de valores, ha sido una de las principales razones para su protección y manejo.

Los valores, o sea la percepción que se tiene de los humedales, cambia con el tiempo y entre culturas.

Las funciones, identificadas como los procesos que se llevan a cabo dentro de los humedales, permanecen constantes independientemente de la percepción de la sociedad.

En general se reconocen cuatro grupos principales de funciones genéricas: hidrología, biogeoquímica, condiciones para la vegetación y hábitat para fauna.

Entre las variadas definiciones de humedal tomamos la de Mitsch y Gosselink que sostienen: “debido a que las caracterizaciones de los humedales oscilan continuamente entre lo terrestre y lo acuático, cualquier definición que se utilice será, de alguna forma, arbitraria.

Debido a esto, no existe una definición única y universalmente reconocida de lo que es un humedal. Esta carencia ha causado confusión e inconsistencias en el manejo, clasificación e inventariado de los sistemas de humedal; pero considerando la diversidad de tipos, dimensiones, localizaciones y condicionantes de los humedales, esta inconsistencia no debería sorprendernos”.

La utilizada por el Servicio de Pesca y de Vida Silvestre de los EEUU señala: “los humedales son áreas transicionales entre los sistemas terrestres o acuáticos en los que la napa se halla usualmente en o cerca de la superficie del sustrato, o bien donde el terreno se halla cubierto por una lámina de agua de escasa profundidad.

Los humedales deben tener uno o más de los tres atributos siguientes: 1) que al menos periódicamente el terreno soporte las hidrófitas predominantes; 2) que el sustrato sea predominantemente suelo hídrico no drenado; y 3) que el sustrato no sea un suelo y que esté saturado de agua o cubierto por agua poco profunda por cierto período de tiempo durante la estación de crecimiento de cada año”.

Otra de ellas es la del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los EEUU que dice: “aquellas áreas que son inundadas o saturadas a una frecuencia tal que puedan soportar, y que normalmente soportan, plantas adecuadas a condiciones de saturación o inundación. Las mismas normalmente incluyen distintos tipos de pantanos, bañados y turberas.

Juan José Neiff y Ana Inés Malvárez al referirse a los grandes humedales fluviales acercan la opinión de que "varios autores coinciden en la identidad propia de los grandes humedales. Los bañados y planicies de inundación son reconocibles como mosaicos de ecosistemas altamente dinámicos, de bordes lábiles, donde la estabilidad y la diversidad se encuentran condicionadas primariamente por la hidrología y los flujos de materiales.

Se puede postular un clima húmedo como condición necesaria para la aparición y mantenimiento de un gran humedal. Los humedales originados por surgencia del agua freática en zonas de descarga son poco frecuentes en Sudamérica.

Así esta documentación del Instituto Nacional del Agua nos señala que estamos encima mismo de uno de esos lugares tan peculiares. ¡Eureka!

El tiempo de permanencia de un humedal típico parece estar en el orden de algunos cientos a varios miles de años; si las condiciones geológicas lo permiten, los humedales se formarán recurrentemente en la misma región a lo largo de decenas de millones de años, lo que es de gran importancia evolutiva.

Al referir de las características de los grandes humedales señalan que un parámetro útil de tipo descriptivo es la elasticidad del macrosistema.

Un descriptor sintético de la elasticidad es el cociente entre la superficie ocupada durante la fase de máximo anegamiento y/o inundación, y la que corresponde al momento de sequía extrema.

Este valor (o índice) es una componente de: a) las características geomorfológicas del macrosistema; b) la capacidad de almacenaje de agua en el suelo y subsuelo y c) la variabilidad meteorológica regional (lluvias/evapotranspiración + infiltración).

La elasticidad del sistema permite explicar, en gran medida, la distribución y abundancia de las poblaciones, el almacenamiento y movilidad de los nutrientes, las condiciones de óxido-reducción, la prevalencia de fenómenos de acumulación o de degradación de la materia orgánica, y en general, informan sobre los flujos biogeoquímicos que operan en los humedales".

Refiriendo de las llanuras de inundación fluviales señalan que: “en los humedales aluviales o planicies de inundación se observan espacialmente grandes gradientes morfológicos y bióticos desde el canal principal hacia la zona lateral”.

Y agregan: "las planicies inundables deben ser interpretadas globalmente (cuenca + más curso del río + planicie) en series largas de tiempo (siglos). En este contexto de espacio y tiempo constituyen sistemas muy estables, con características propias, o sea, únicas".

Refiriéndose a los “pulsos” componentes esenciales de esta singularidad, señalan que: "Los valores medios mensuales y los rangos máximos y mínimos típicos de caudal, no son suficientes para entender los eventos desarrolados en sus planicies aluviales".

Refieren de la función FITRAS, "acrónimo que refiere de los atributos principales de los pulsos hidrosedimentológicos: frecuencia, intensidad, tensión, regularidad, amplitud y estacionalidad".

Finalmente concluyen señalando que "la inundación es la malla de procesos biológicos, sociales, económicos, políticos y culturales".

 

Desarrollo mayores precisiones técnicas y legales en las páginas que siguen.

Ver "humedales" en planicie intermareal y brazo interdeltario . 1 .

"humedales al uso nostro" . 2 . . . Ver criterios legales provinciales . 3

ver criterios norteamericanos . 4 . 5 . 6 . 7 . . . ¿sustentables? ver 3 textos . 8

Wetlands=humedales . 9 . 10 . . . a las fragilidades de la memoria . 11

Reconocimiento . 12 . . . humedales del Luján en Escobar . 13 . . .

Proyecto Ley de Humedales 14 . 15 . 16 . 17 . 18 .

Propuesta . 23 .

Nueva propuesta 19 . 20 . 25 . 26 . 27 . 28 . 29 . 30 . 31 . 32 .

cartas doc al Gobernador . 21 . . . nueva salida para el Luján . 22 . 24 . .

index a una ley de humedales . .

El capítulo sobre las salidas del Luján reconocen en la página http://www.muertesdelaliviador.com.ar importantes novedades. Que también encuentran correlato en las causas D 412/2013 en CSJN y I 72832 en SCJPBA visibles por http://www.hidroensc.com.ar/cortemr7.html y /incorte122.html