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De las vicisitudes legislativas en abismos cognitivos elementales

A pocos días de festejar el cumpleaños de los humedales

“Es necesario que cada jurisdicción defina qué es un humedal, adoptando así un concepto nacional y no uno internacional”, expresó el interventor del Instituto del Agua y del Ambiente (Icaa) y presidente del Consejo Hídrico Federal, Mario Rujana (correntino). Está claro que el eje antropocéntrico está aquí expresado sin tapujos y en irrenunciable primer lugar.

¿Cuántos siglos pasarán hasta que Rujana respete el orden indicado en el par 2º del art 6º de la ley 25675? Que vea cuál es el lugar que cabe a los mortales y a sus temas generales ambientales. De no hacerlo seguirán poniendo al buey atrás de la carreta. No más complicado de entender que ésto.

En adición, han pasado 45 años y aún las definiciones de Ramsar no superan los marcos de ecosistema aislado y ecológico vertical. Por cierto, Rujana no supera el marco político provincial, el interés turístico, inmobiliario y agropecuario.

Esteros del Iberá . ¿Serán antiguas dunas Sres geólogos?

Ver http://www.alestuariodelplata.com.ar/salado2.html

Los presupuestos mínimos hablan de interjurisdiccionalidad de los ríos, pero poca o ninguna percepción ha trascendido respecto de la interjurisdiccionalidad de los humedales, pues al ser tratados como ecosistemas locales, poco o nada parece trascender de la cuestión medular que vincula a la mayoría de los humedales con los ríos.

Para avanzar en esta dirección veamos lo que ocurre si, respetando los aprecios que nos regala el glosario de la ley 11723, comenzamos a tomar nota de que la voz “ecosistema” viene allí señalando a un sistema termodinámico natural abierto cuya principal energía de entrada es “solar”. Imagino que a nadie se le ocurrirá plantear un problema interjurisdiccional solar.

Pero si esa energía es la que reconoce el más alto grado de presencia y efervescencia en el brotar y florecer de lo que ocurre en un humedal, muy poca imaginación necesitamos para advertir que los lazos energéticos que unen a los humedales con las emergentes y fluyentes sangrías menores y mayores aledañas, son los que conforman la más vital naturaleza de los arroyos y los ríos en su fluir ordinario. ¿No lo sabían?. Ya es hora de enterarse.

¿Se necesita mucha imaginación para darse cuenta que las aguas en planicies extremas no se mueven merced a pendientes, sino a energías convectivas? El no estar enterados de ello no es debido a la falta de imaginación, sino a los intereses instrumentales de los catecúmenos de Isaac Newton, a los intereses inmobiliarios de nuestros developers, a los intereses de nuestros agricultores y a todo el espectro político, legislativo, judicial y administrativo que después de 45 años siguen sin advertir que el equilibrio de las dinámicas de los sistemas ecológicos reclamado por presupuestos mínimos impide hacer la vista gorda a la relación que media entre los humedales y los ríos merced a los recursos convectivos (solares). Los primeros, transfiriendo las energías que dinamizan en los segundos sus flujos ordinarios

Que en 45 años nadie en el planeta haya dicho una palabra de tan elementales compromisos, no habla del antropocentrismo de Rujana, de De Angelis o de intereses ocultos de los redactares de RAMSAR, sino del nivel de cegueras elementales que cargamos los mortales. Cegueras que imaginamos superar con ilustres institucionalidades, presentándolas como excelencias representativas o participativas de debates entre elegidos para atender compromisos de mil temas, aunque ninguno, apuntando a lazos ecológicos entre ecosistemas aledaños.

Que el CONICET, el Instituto Nacional del Agua, el Laboratorio de Humedales de la UBA, Wetlands International, Fundación Vida Silvestre, la FARN, que nadie haya susurrado una sola palabra de la relación vital e irremplazable que media entre la mayor parte de los humedales y los flujos ordinarios de los ríos de llanura, da motivo sobrado para hablar de las cegueras y pobrezas que cargan nuestras epistemologías, incomparablemente más chatas que nuestras pampas.

Si tenemos que explicarle a De Angelis que las cajas naturales termodinámicas reflejadas en bien visibles edafologías son al menos 10 veces más anchas que las cajas mecánicas diseñadas por los hijitos dilectos de Newton para atravesar el casco urbano de Pergamino, incluidos los 45 Km que median hasta Arrecifes, difícil resultará hacerle entender a este acalorado dirigente que las no menos de 3000 Has robadas por agricultores al sistema natural del arroyo Pergamino no empiezan ni terminan en cuestiones jurisdiccionales provinciales, federales, provechos productivos particulares o colectivos. Ver http://www.alestuariodelplata.com.ar/pergamino.html

Desde el discurso de Macri del 2/2/16 al 1/12/16 pasaron 10 meses renegando por intereses; que unos por mucho y otros por poco, ninguno hizo incapié en la elemental relación vital e irremplazable que media entre los humedales y los ríos. ¿Quieren ríos sin asistencia de humedales? Ya los tienen: Riachuelo, Reconquista, buena parte del Luján a su salida. ¿Tienen alguna idea lo que costará devolver dinámica a esos ríos? Ya los $80.000 millones rifados por el ACUMAR les acercan una pista. ¿Creen que ésto pasa por el acceso a las riberas, camino de sirga, ley de humedales, acumares o históricos fallos judiciales?

Aunque expulsen a todos los demonios y todos se conviertan en ángeles, si no miran por los aportes que el sol través de los humedales hace a las dinámicas de los flujos ordinarios de los cursos de agua, de éstas y de cualquier otra planicie del planeta, seguirán dilapidando tiempo y fortunas para seguir tan ciegos como hace 380 años, matando ríos.

Entender a los humedales como ecosistemas de flora y fauna, evapotranspiración e infiltración y no depositar observación alguna en los vínculos ecológicos que median en materia energética entre los humedales y los ríos, es seguir privilegiando fanatismos de uno u otro lado.

Nadie querrá ver morir a un río. Confío que eso está claro. Solo queda poner al sol en medio de esta cuestión y dejar a la manzana de Newton que se pudra un tiempo y así fabricar la sidra que emborrache a sus discípulos y les alivie el mal trago en este abismo cognitivo que tarde o temprano tendrán que cruzar.

Seguir hablando de una ley de humedales, sin hablar de humedales y ríos unidos por compromisos energéticos elementales, es seguir descubriéndonos animales hambrientos de suculentos modelos matemáticos de caja negra (sin sol), donde lo primero que se infiere relevante en flujos ordinarios, es una energía gravitacional inexistente.

Es necesario expresar que a excepción de áreas endorreicas, todos los humedales tuvieron como origen y asistieron sus servicios a algún arroyo o río. Como la Vida de estos ecosistemas suele reconocerse millonaria en años, también nos regalan esas historias pistas de sus desarraigos. Los casos extremos vienen de la mano de las salinas. Tan marcadas están sus disociaciones con sus matrices originarias, que de nada sirve mezclarlas en una ley de humedales, a menos que intenten licuar sus contenidos.

Traslademos nuestra mirada a los esteros del Iberá, que alguna vez en tiempos holocénicos servían a los dos sistemas del río Uruguay y Paraná y hoy solo asiste por el río Miriñay y el Aguapel al primero, en tanto conserva sus mejores relaciones con el segundo a través del río Corrientes y varios pequeños arroyos que le acompañan.

Sin duda, esas ajustadas relaciones resultan de la mayor importancia para observar sus fragilidades y es allí donde la ley de humedales debe apuntar, pues son los vínculos que ligan a los ecosistemas aledaños los que fundan el carácter ecológico que el primer enunciado del par 2º del art 6º de la ley Gral del Ambiente nos señala tenemos que cuidar.

Las barbaridades que han hecho con los terraplenes de las rutas que desde el puente de Brazo Largo van hacia Gualeguaychú, no tiene nombre

¿Acaso los senadores trataron esta cuestión siquiera 5 minutos? ¿Es exagerado señalar a este proyecto de ley como de analfabetismo específico?

Otro ejemplo de terror aún mayor es el cruce de la autopista Rosario-Victoria que debió se efectuada toda sobre pilotes. Ya con los años se verá el daño irreparable que generará esta obra en la dinámica del Paraná.

Veamos un simple ejemplo de lo que significa algo tan simple como conectar una excavación de aún mayor profundidad que el Paraná que circula aledaño en esta Vuelta de las Limas donde se ha obrado este puerto y veamos lo que genera esta entrada fruto de la extracción de tierra aplicada a elevar las vecindades.

La diferencia de temperatura de este sector interior no debe ser inferior en muchas décimas de grado. Sin embargo, como bastan tan solo dos décimas de grado para disociar aguas, aquí tenemos el resultado de ver esa prolongada precipitación sedimentaria, que cual cordón litoral, por capa límite térmica decide su generación. El tiempo transcurrido para ver hoy su emergencia fue de aprox. 10 años. Conozco el lugar en detalle.

Aquí tienen los físicos en dinámica costera un ejemplo de proceso termodinámico que no necesita de la visión mecánica de la ola oblicua y el viento para generar estas formaciones.

Y aquí tienen los limnólogos y sedimentólogos un ejemplo de lo que ocurre en estas interfaces, ya sean marinas, estuariales, lénticas, lacustres o lo que fuera. Los foraminíferos probarán que son marinos de 100 millones de años, pero los sedimentos siempre son continentales. Señores geólogos: dejen de mirar por depósitos y comiencen a mirar por procesos termodinámicos.

Y si encuentran erodona macroides de tiempos holocénicos, por favor, no infieran que hacía más calor en esos tiempos. En los senos entre cordones emergidos siempre hay un resto de agüita caliente que les complace.

Siguiendo con el ejemplo de obrar canales, entradas de puertos o simples provechos para generar rellenos dándose a cavar por debajo de la profundidad del ecosistema en cuestión; ya se trate de intercalar un bruto puerto como el del Dock Sud con más de 10 m de profundidad promedio en un cursito de mala muerte como el Riachuelo que en su perfil transversal original no debía superar el 1,25 m; o la profundización del canal Vinculación que en su salida al Luján fue llevado por los hermanitos Schwartz a profundidades aptas para fondear al acorazado Missouri.

Veamos lo que muestran las imágenes de ese encuentro e imaginemos por qué ese paredón térmico de más de 1º de diferencia de temperatura basta para impedir el paso de los flujos en descenso, tanto los del Matanzas, como en este caso, los del Luján.

Esto también tiene que estar incluído en la bendita ley de humedales. Si no existieran los bípedos implumes bastaba una ley con enunciados generales. Pero con las burradas que no cesan de multiplicarse en vivezas criollas, ¿de qué servirá una ley de enunciados ideales que imagine en la etapa de reglamentación su disposición a sincerar estos muertos?

Es obvio que tanto los legisladores como sus calificados asesores jamás prestaron atención a estos temas y todo pasa por cuestiones de jurisdicción: ésto es mío, ésto es tuyo. En el tiempo que llevan discutiendo a este nivel, ya cabía aprendieran algo de estos temas.

Si hay algo entonces, de peso específico tan incomparable como olvidado al hablar de vínculos, es la condición dadora superficial ejercida por costas blandas y bordes lábiles oficiantes de transferencias de energías convectivas a las sangrías mayores y menores que acompañan a los arroyos y a los ríos.

Y no es de energía “cinética” gravitacional de la que estamos hablando, sino convectiva; que solo necesita de sedimentos y de un gradiente térmico de ligera menor temperatura para decidir sus mudanzas. Sedimentos y mudanzas de las que dependen en exclusiva, todas las dinámicas de los flujos ordinarios de los ríos de llanura.

La versión mecánica más aproximada a esta relación de los humedales y los ríos dice así: El humedal “transportador” está dominado por el flujo superficial y es frecuentemente capaz de mover sedimentos debido a la elevada energía cinética del agua. Los ríos y sus llanuras aluviales, así como los canales de marea, encajan en este patrón”. Ni la más mínima mención de un sistema termodinámico aflora de esta expresión.

Por ello, la relación que fundan "entre sedimentos y la elevada energía cinética del agua”, aparece tan propia de quien jamás escuchó hablar de sistemas convectivos en su Vida. No solo es el sol el responsable de esa “cinética”, sino que los propios sedimentos son los que expresan su condición acumulativa, que cual baterías solares ofician sus entregas en las interminables solicitudes de los pequeños y de los grandes viajes.

Sin cruzar este abismo que media entre la visión mecánica a la termodinámica de sistemas naturales abiertos y enlazados, la principal función de los humedales queda perdida en la luna de las discusiones legislativas donde los asesores conocen de derechos que no resuelven, ni atisban a advertir los despistes que cargan la ciencia y sus epistemologías.

Por ello, una de las primeras cuestiones a resaltar es: que la ciencia no guarda equivalencias de respeto a lo propio de una ecología de ecosistemas. La primera particiona hasta donde le resulta valedero. La segunda solo une para merecer su nombradía como ecología.

¿Alguien espera que el tratamiento en Diputados se haga cargo de comenzar a visitar estos abismos cognitivos? ¿De qué servirá la ley si no acaricia la relación medular que va de los humedales a los ríos y en función de esa relación funda prohibiciones, prevenciones y remediaciones?

Los aprox. 100 Km2 que median entre el Emilo Mitre y la ribera urbana, entre el frente deltario y el Dock Sud hoy reconocen una profundidad promedio de tan solo 80 cm. Por los cambios que he visto en los últimos 60 años con mis propios ojos y haber sentido el roce del quillote de mi velero en los escasos fondos de estas áreas, estimar que en los próximos 40 años esa profundidad promediará los 40 cms, no conforma exageración alguna.

¿Es necesario echarle la culpa a los bellos durmientes del CONICET que no tocan ni por casualidad estos temas para darse a una elemental prospectiva del devenir mediterráneo de Buenos Aires velando el cadáver nauseabundo de un lodazal durante no menos de 200 años, en lugar de considerar que los despiertos legisladores que llevan un par de años mirando humedales ya aquí tienen uno con escala de problemas monumental, al que ni siquiera nombran. Piensan que ésto es un río.

Es un estuario agónico en esta porción de las vecindades que menciono, al que ya cabe incluirlo en la categoría de humedales de terror.

Ni IRSA, ni TGLT, ni CONSULTATIO, ni EIDICO, ni Horacio Rodríguez Larreta, ni el despedido Daniel Chain tienen la menor idea del destino de fragancias que les esperan a los habitantes de sus bellas torres. Piensen en una CABA con 5 millones de habitantes en lugar de 3. Piensen en los bellos negocios: Y piensen también cuál es el beneficio de estar tan en la ...

Sres Legisladores, sean prácticos; no fabulen generalidades. Vayan al grano.

Vean cómo un simple tema como el del canal Emilio MItre que ya se ha devorado en 50 años más de 10.000 millones de dólares, merece denuncia penal que jamás, ni la propia consultora que lo diseñó, ni el CONICET hicieron en medio siglo balance alguno de estos despilfarros y los desastres que aguas arriba en el frente deltario central generó.

http://www.hidroensc.com.ar/incorte195.html

http://www.hidroensc.com.ar/incorte202.html

http://www.hidroensc.com.ar/incorte203.html

http://www.hidroensc.com.ar/incorte204.html

http://www.hidroensc.com.ar/incorte205.html

http://www.hidroensc.com.ar/incorte206.html

http://www.hidroensc.com.ar/incorte207.html

http://www.hidroensc.com.ar/incorte208.html

http://www.humedal.com.ar/humedal27.html

http://www.humedal.com.ar/humedal26.html

http://www.humedal.com.ar/humedal25.html

http://www.humedal.com.ar/humedal20.html

http://www.humedal.com.ar/humedal19.html

Agradezco a mis Queridas Musas Alflora Montiel Vivero y Estela Livingston todo el ánimo y la inspiración que debo.

Francisco Javier de Amorrortu, 19 de Enero del 2017

Tridentes y escarbadientes

En estos días de despidos se habló mucho del tridente, la herramienta con un solo mango para jugar en equipo. Sin duda, es mucho mejor herramienta para juntar yuyos, que con un solo pinche.

Todavía no tenemos el software cuántico que nos permita entrelazar unos y ceros sin despreciar a estos últimos. Y es obvio, que a cambio de estas carencias el pensamiento analógico pretenda llevar las riendas de un equilibrio cada día más original y complejo, que solo guarda en los fondos sedimentarios la memoria de sus inefables tránsitos. Solo miramos con boyitas derivantes lo que pasa a nivel superficial rescatable a un ojo mecánico. Y muchas veces, ni siquiera eso.

 

Esa humana necesidad de tener las cosas claras debe sin embargo a diario, usar escarbadientes en lugar de tridentes, para sacar del plato aceitunas malolientes como las del ACUMAR -sin PISA MR y con 80.000 millones esfumados-(6/1/2017). Luego viene el problema de qué hacer con el escarbadientes; a dónde eliminarlo? ¿Ponérselo en la mano a una honesta y bella mujer de carácter, alcanza? ¿Deja de ser escarbadientes?

Supongo, que en la cabeza del presidente de una nación llena de necedades –distraidas en entongamientos cuantiosos de varios lustros, el uso de escarbadientes es permanente y poca cuenta da “éste o cualquier otro equipo” de sus usos y descartes permanentes.

Se acerca el festejo del día de los “humedales” (2/2), y es de imaginar que alguna aceituna para picar ya nos ofrecerá el presidente.

Bergman se sacó el fardo de encima poniendo todas "sus esperanzas" (conocimiento específico nunca lo cultivó), en la labor de los senadores, que cual labriegos, mercaderes y jurisconsultores van secando las humedades serviciales del 20% del suelo de esta nación sin necesidad de entender absolutamente nada de sus servicios ecológicos; de sus vitales intercambios. Ver https://www.youtube.com/watch?v=kAoWlZW3L1U

No estoy hablando de las virtudes de estos ecosistemas, sino de los "enlaces" serviciales entre ecosistemas aledaños. Tal el caso, por dar un ejemplo, de los ríos y los esteros. Ambos son considerados en la categoría "humedales". Pero nunca he escuchado hablar a científico alguno, de la irremplazable relación servicial que media entre los esteros y los rios de llanura.

Por ello es improbable que el presidente en su discurso celebratorio del día de los humedales haga incapié en este aspecto que solo viene suscitado en las esferas de conocimiento de las "ecologías de los ecosistemas"; en las esferas de los enlaces; en las esferas de los que en Natura juegan en equipo.

Espero que algún día el Sr. Presidente deje de usar escarbadientes para atender estas cuestiones que hoy no pasan de meras resbaladizas malolientes aceitunas y vea cómo implementar un tridente que le permita, ya no solo mirar por el Matanzas-Riachuelo, sino por el prometido puerto de aguas profundas del que nunca más dio noticia alguna; por el balance inexistente después de 50 años, de los desastres generados por la obranza del canal Emilio Mitre y los dispendios récords para cualquier obra “hidráulica” y cómo poner estos temas en la agenda de algún equipo que no ponga el mango del tridente en manos de un “terminator” serial de humedales.

Si en su próximo discurso refiriera de estos tres escarbadientes, ya le acercaría otros para pinchar aceitunas tan malolientes como éstas: COMIREC, COMILU y ley de humedales rumbo a diputados con preparación “cero” en estos temas;

tan específicos, que la primera mención que debería hacer esa ley en su artículo 1º sería prohibir el uso de la palabra “hidráulica” en todo su texto.

Así de sencilla es la paradoja cognitiva que espera, con ayuda de algún tridente develemos; solicitando por favor no mezclar las epistemologías que hoy asisten a la ciencia, con las que asisten las ecologías de los ecosistemas.

Agradezco a mis Queridas Musas Alflora Montiel Vivero y Estela Livingston todo el ánimo y la inspiración que debo.

Francisco Javier de Amorrortu, 20 de Enero del 2017

Desarrollo mayores precisiones técnicas y legales en las páginas que siguen.

Ver "humedales" en planicie intermareal y brazo interdeltario . 1 .

"humedales al uso nostro" . 2 . . . Ver criterios legales provinciales . 3

ver criterios norteamericanos . 4 . 5 . 6 . 7 . . . ¿sustentables? ver 3 textos . 8

Wetlands=humedales . 9 . 10 . . . a las fragilidades de la memoria . 11

Reconocimiento . 12 . . . humedales del Luján en Escobar . 13 . . .

Proyecto Ley de Humedales 14 . 15 . 16 . 17 . 18 .

Propuesta . 23 .

Nueva propuesta 19 . 20 . 25 . 26 . 27 . 28 . 29 . 30 . 31 . 32 .

cartas doc al Gobernador . 21 . . . nueva salida para el Luján . 22 . 24 . .

index a una ley de humedales . .